cronica erratica
 
PORTADA NOTICIAS REPORTAJES ESPECIALES VIDEOS VIAJERO ERRÁTICO
 
 

Los expresidentes peruanos, acosados por
la ley, le roban protagonismo a Humala

Lima, 17 de octubre de 2013. P. Álvarez
El presidente de Perú, Ollanta Humala, está siendo opacado desde hace semanas en los medios de comunicación por sus tres antecesores. Alberto Fujimori (1990-2000), preso por delitos de lesa humanidad y pendiente de algunos procesos; Alejandro Toledo (2001-2006), investigado por presunto enriquecimiento ilícito, y Alan García (1985-1990 y 2006-2011), bajo la lupa de la fiscalía y del Congreso por varios casos de supuesta corrupción, acaparan casi diariamente portadas de periódicos y minutos de noticieros, robándole el protagonismo a su sucesor. Esta peculiar situación, con los tres últimos expresidentes elegidos en las urnas, ha acentuado la desconfianza de la población en sus gobernantes y en la clase política en general. Pero además en los últimos días ha venido a afectar la coyuntura política después de que los partidos a los que pertenecen los tres antiguos dirigentes se hayan retirado de un diálogo político con el gobierno a raíz de unas declaraciones Humala sobre sus predecesores.

En abril de 2009 Perú sentó un precedente para América Latina y para el mundo al condenar por delitos de lesa humanidad a Alberto Fujimori, un expresidente civil electo democráticamente, si bien gobernó dictatorialmente durante una década.

Pero el país andino parece haberle pillado el gusto a este ejercicio de rendición de cuentas y los dos presidentes electos que siguieron a Fujimori, Alan García y Alejandro Toledo, están siendo investigados por diversos delitos y podrían terminar enfrentándose a un tribunal y, eventualmente, condenados.

El desarrollo de sus casos en la fiscalía y en sendas comisiones parlamentarias son ávidamente seguidas por los medios de comunicación. Además, Alberto Fujimori no se resigna a que su situación de prisión le aparte de los focos después de que se terminase, en su contra, el debate sobre su petición de cumplir lo que le queda de condena en su casa, y ha abierto sendas cuentas en Facebook y Twitter desde las que fustiga al gobierno, a veces con audios con su voz que sus cercanos se las ingenian para sacar de la cárcel.

Fujimori todavía cuenta con el apoyo de muchos peruanos, que le perdonan los excesos cometidos durante su mandato, con una corrupción generalizada a niveles escandalosos y con gravísimas violaciones a los derechos humanos, por haber logrado diezmar a la guerrilla maoísta Sendero Luminoso y detener a su iluminado líder, Abimael Guzmán.

Este 17 de octubre comenzó un nuevo juicio en su contra, por el desvío de 122 millones de nuevos soles (unos 32 millones de euros / 44 millones de dólares) de las Fuerzas Armadas para comprar portadas favorables en los diarios a su reelección en el año 2000. La primera sesión tuvo que ser suspendida por la alta presión que sufría el exmandatario.

Alejandro Toledo, atrapado por sus contradicciones

Mientras tanto, Alejandro Toledo está siendo investigado por la fiscalía y por una comisión legislativa por supuesto enriquecimiento ilícito a raíz de la compra de una casa y una oficina en Lima que supuestamente hizo la suegra del expresidente en 2012, Eva Fernenbug. Estas dos adquisiciones millonarias no cuadran con los ingresos de la familia de la esposa de Toledo, Eliane Karp.

Los inmuebles fueron pagados desde la cuenta en Costa Rica de una empresa formada por Fernenbug y un rico empresario amigo de Toledo, Josef Maiman. La versión del antiguo mandatario es que su suegra hizo la compra con sus ahorros y que él no tuvo nada que ver.

Pero su situación se ha ido complicando conforme han ido apareciendo testimonios que le implican directamente en la operación y ha ido cambiando sin pudor su relato de los hechos varias veces, lo que le ha puesto en una complicada situación política. Pese a ello, en un reciente viaje a Lima desde Estados Unidos, donde vive, (precisamente para dar explicaciones sobre el caso) adelantó que volvería a ser candidato de su partido, Perú Posible, en 2016.

Al igual que en las últimas elecciones, en las que apenas consiguió el 15,6% de los votos en la primera vuelta, lo tiene difícil. En un sondeo de la encuestadora Datum publicado el 14 de octubre reflejaba que un 87% de los consultados creía que Toledo era culpable de enriquecimiento ilícito y sólo un 6% confiaba en su inocencia. No sólo eso, el 53% abogaba por que afrontase el proceso en su contra desde la cárcel.

Al día siguiente el fiscal de la Nación (fiscal general), José Peláez, anunció que se disponían a citar al antiguo gobernante sería a declarar por enriquecimiento ilícito.

Alan García, investigado por indultar a narcotraficantes

Por su parte, Alan García también se encuentra bajo la lupa del Congreso, que le investiga por varias supuestas irregularidades cometidas durante su último mandato (2006-2011). El caso más grave es el de los indultos de medio centenar de condenados por narcotráfico. Según algunos testimonios, estos narcoindultos, como se les conoce, tuvieron lugar a cambio de fuertes sumas de dinero.

Otro de las sombras que se cierne sobre el anterior gobierno es el caso de Business Truck (BTR), una empresa que realizó escuchas telefónicas ilegales a políticos y empresarios. Al Ejecutivo de Alan García se le acusa de haber obstaculizado la investigación de este caso, que ya fue juzgado con el resultado de varias condenas a los responsables de la compañía.

En septiembre fue filtrado a la prensa peruana un informe preliminar de la comisión legislativa que investiga al expresidente se recomendaba al Congreso que acusase formalmente a éste como consecuencia de la obstaculización a la justicia, con la pérdida de pruebas incluida.

Sin embargo, recientemente Alan García logró un amparo de un juez que consideró que habían sido violadas las garantías procesales del político por no haber sido informado de los cargos y las pruebas en su contra cuando acudió a dar su testimonio ante la comisión y ésta tendrá que repetir los trámites llevados cabo las diligencias llevadas a cabo desde marzo.

Al igual que en el caso de Toledo, la opinión pública piensa que Alan García es culpable de corrupción. Así lo consideraba un 78% de los encuestados en el sondeo de Datum, frente un 13% que pensaba que es inocente.

Humala, poca presencia y baja aprobación

Entre los tres expresidentes consiguen, aunque a su pesar, desplazar de las prioridades informativas al propio Humala, que con una pésima estrategia de comunicación apenas logra imponerse en la agenda informativa. Pero pese al hecho de pasar casi desapercibido (o precisamente por eso) el presidente Humala, cuyo gobierno todavía no ha sido afectado por ningún caso grave de corrupción, no ha podido evitar perder apoyos de la opinión pública.

Tras alcanzar un pico de popularidad en mayo pasado, cuando, según Datum, obtuvo un 60% de aprobación, en seis meses ha reducido a la mitad el porcentaje, hasta llegar al 30% en septiembre en un descenso constante.

Pero los yerros de los anteriores gobiernos no sólo están desplazando  en el ránking del interés informativo las acciones del actual. También están afectando su política.

El día 2 de octubre, Ollanta Humala dio una entrevista televisiva a la cadnea RPP y le salió cara. A preguntas del entrevistador, negó que le preocupara el hecho de que la investigación contra Toledo pueda afectar al apoyo que ha recibido en alguna ocasión el grupo parlamentario de su partido, Perú Gana, de parte de la formación política de aquél, Perú Posible.

“Uno tiene un grado de preocupación en la medida en que esto pueda afectar a la imagen del Perú. Pero nosotros no somos ángel de la guarda, nosotros no hemos hecho ningún pacto y menos en temas de que con nosotros tiene inmunidad. No, aquí nadie tiene corona”, respondió el gobernante.

Además, consideró el recurso de amparo presentado por Alan García ante la justicia como un intento de “desprestigiar” a la comisión legislativa que lo investiga.

Un golpe al diálogo entre partidos

Estas declaraciones fueron utilizadas por los respectivos partidos de Toledo, Perú Posible, y Alan García, la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), como excusa para no seguir participando en el diálogo con el gobierno al que habían asistido hasta entonces.

Este diálogo es una iniciativa del Ejecutivo para acordar con todos los partidos de la oposición una agenda común para impulsar temas como el desarrollo económico, la seguridad, la inclusión social y reformas políticas. Fue lanzando en agosto por el presidente del Consejo de Ministros, Juan Jiménez, en un intento por reducir la espiral de tensión política que se había desatado entre la oposición y el gobierno.

El APRA, que apenas tiene un grupo parlamentario de seis representantes en un Congreso de 130 escaños, se ha sentido ofendido por las palabras de Humala, consideró en un comunicado que al decir que la solicitud de amparo de García buscaba desprestigiar a la comisión del Congreso había incurrido en “una interferencia que se ejerce inconstitucionalmente sobre la Corte Superior de Lima, violando el principio de separación de poderes”.

En Perú Posible, con 10 congresistas y que apoyó a Humala en la segunda vuelta de la elección de 2011 frente a los fujimoristas, sentó muy mal el hecho de que Humala dijera que era el “ángel guardián” de Toledo, ya que ellos, aseguran, nunca se lo han pedido.

No obstante argumentaron su retirada del diálogo en que Humala no se había comprometido con él ni a cumplir los acuerdos que se alcanzasen. “La razón por la cual no hemos ido al diálogo es que creemos que la metodología está mala (…) ¿en qué momento el presidente se compromete con el diálogo?”, aseguró el secretario general del partido, Luis Thais, en declaraciones a la cadena ATV.

Los fujimoristas de Fuerza 21, partido dirigido por la hija del expresidente preso, Kieko Fujimori, y principal fuerza de la oposición con 36 congresistas, aprovechó la coyuntura para boicotear también un diálogo con el que nunca se mostró muy comprometido.

Así pues, los partidos peruanos vuelven a quedar con las espadas en altos ante la inminencia de la citación de Toledo por la fiscalía y de una comparecencia ante la comisión investigadora del Congreso, un eventual dictamen de la otra comisión legislativa pidiendo que se acuse formalmente a García y el nuevo juicio contra el tuitero Fujimori.

 
 
 
PORTADA NOTICIAS REPORTAJES ESPECIALES VIDEOS VIAJERO ERRÁTICO
Sigue Crónica Errática en Crónica Errática en facebook Crónica Errática en Twitter  
 
 
Acerca del autor
 
© Crónica errática. Todos los derechos reservados. E-mail de contacto: cronica_erratica@yahoo.com